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viernes, 13 de diciembre de 2013

REDES SOCIALES Y EDUCACIÓN

Nuestros jóvenes están inmersos en esta realidad de las redes sociales y es ahí donde se pretende que la enseñanza aprendizaje haga presencia. Dado el alto interés que las redes sociales suscitan entre los estudiantes, cada vez más instituciones educativas y universidades buscan la forma de utilizar estos sistemas (The New Media Consortium, 2007). Tomando en cuenta que las TIC por sí solas no van a provocar el cambio esperado en la educación en general, si no están vinculadas a una buena pedagogía.

Los blogs, los wikis, las redes sociales y en general todos aquellos medios de información y comunicación emergentes tras la web 2.0 han generado y generan un contexto idóneo para el desarrollo de competencias tales como el pensamiento crítico, la autonomía, la iniciativa, el trabajo colaborativo y/o la responsabilidad individual (Esteve, 2009).

Por tanto, tal y como describen Boyd y Ellison (2007) las redes sociales son un servicio basado en Internet que permite a los individuos (1) construir un perfil público o semi-público dentro de un sistema delimitado, (2) articular una lista de otros usuarios con los que comparten una conexión, y (3) ver y recorrer su lista de conexiones y de las hechas por otros dentro del sistema.

Sería muy beneficioso sumergirnos en el mundo digital que se encuentra esta generación y hacer mucho más interesante la propuesta de aprendizaje.

sábado, 9 de marzo de 2013

LOS VALORES Y LAS TIC: ADICCIÓN Y DEPENDENCIA



Las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) están llamadas a facilitarnos la vida, pero también pueden complicárnosla. En algunas circunstancias, que afectan sobre todo a adolescentes, Internet y los recursos tecnológicos pueden convertirse en un fin y no en un medio. Si hay una obsesión enfermiza por adquirir la última novedad tecnológica (por ejemplo, en móviles o en soportes de música) o las TIC se transforman en el instrumento prioritario de placer, el ansia por estar a la última puede enmascarar necesidades más poderosas. Asimismo las redes sociales pueden atrapar en algunos casos a un adolescente porque el mundo virtual contribuye a crear en él una falsa identidad y a distanciarle (pérdida de contacto personal) o a distorsionar el mundo real (Becoña, 2006).

Adquirir una férrea madures de la voluntad es tarea de todos para poder dominar nuestra mente y nuestro espíritu.

Las adicciones no se limitan exclusivamente a las conductas problemáticas generadas por algunas sustancias químicas, como los opiáceos, los estimulantes, los ansiolíticos, la nicotina o el alcohol. Lo cierto es que de conductas normales -incluso saludables-, como jugar, comer o utilizar el ordenador, se pueden hacer usos anormales en función de la intensidad, de la frecuencia o de la cantidad de dinero invertida y, en último término, en función del grado de interferencia negativa en las relaciones familiares, sociales y laborales de las personas implicadas (Echeburúa y Corral, 1994).

Lo que quiere decir que debemos de estar atentos porque cualquiera que tenga una inclinación desmedida o sea dependiente de algún instrumento de las TIC, puede converger en una adicción.

LOS VALORES Y LAS TIC: PROPIEDAD INTELECTUAL


Un tema que no se podía quedar es el problema de la piratería o robo de propiedad intelectual, es un tema muy complicado porque ya ha permeado los cimientos educativos. Es decir muchos docentes y estudiantes y público en general toman información de forma indiscriminada sin hacer alusión alguna al autor original.
  
Generalmente, se entiende por derechos de autor aquellos derechos del autor para controlar el uso que se hace de su obra. Pero no existe una idea uniforme sobre el alcance y el contenido concretos de esos derechos. Las tradiciones anglosajona y europea conciben esos derechos de forma distinta. Mientras en el mundo anglosajón predomina una concepción utilitarista de los derechos de autor, en Europa se ha adoptado un enfoque que los concibe como derechos de la persona. Aunque creo que ambas concepciones aportan ideas y propuestas valiosas, no ocultaré mi preferencia por el enfoque utilitarista (Villate, Javier, 2001).

El primer gran efecto de la tecnología digital sobre los derechos de autor y derechos conexos, está relacionado con la posibilidad de multiplicar hasta el infinito la obra, es decir, no ya solo de copiarla, sino de obtener una calidad idéntica de la obra de forma limitada. Es muy difícil con la tecnología digital distinguir la enésima copia de la original,  como tal la podemos almacenar y guardar en la red a la disposición de los usuarios. (LR Seijas 2006).   

Estamos frente a un gran desafío y aunque la ley de propiedad intelectual es muy clara (dependiendo de la cultura) es más un esfuerzo moral el que se nos solicita.      

LOS VALORES Y LAS TIC: LA PRISA



No podemos negar la ventaja que nos proporciona el recibir la información virtualmente acelerada en todos los ambientes económicos, sociales, políticos, etc. Lo que me llama mucho la atención es el sentido de urgencia con el que manejamos esta información sobre todo si nos llega a través de las redes sociales. Se dice popularmente que ya nadie camina con la frente en alto y es porque tiene un Smartphone, puede parecer un chiste pero esa prisa asesina puede ser fatal para las relaciones humanas.

La parsimonia, uno de los valores que caracterizan a las ciencias, ha sufrido un duro embate con el surgimiento de una de las TICs más conocidas y utilizadas: el correo electrónico. Nos referimos al sentido de urgencia que despierta entre sus usuarios esta poderosa tecnología. En otras épocas, recibir una carta, sobre todo si era de algún ser amado y portadora de alguna noticia importante –la aceptación en una universidad, por ejemplo-, se consideraba un acontecimiento que demandaba la espera hasta poder leerla con quietud y cierta tranquilidad, cuando no placer emocional. En estos días, la recepción de un correo electrónico implica cancelar de inmediato cualquier otra actividad para proceder, no sólo a leer el mensaje lo antes posible, sino, peor aún, contestarlo con una premura y un lenguaje que le pondría los pelos de punta al más iletrado de los escritores. (Pariente Fragoso 2007).

LAS TIC Y LOS MATERIAES PROHIBIDOS



Están en juego hoy día en todas sus dimensiones los valores morales transmitidos a través de estos materiales prohibidos. Una de estas tecnologías de la información y comunicación es la Internet ilustrado por Juan Pablo II como un nuevo «foro», entendido en el antiguo sentido romano de lugar público donde se trataba de política y negocios, se cumplían los deberes religiosos, se desarrollaba gran parte de la vida social de la ciudad, y se manifestaba lo mejor y lo peor de la naturaleza humana. Era un lugar de la ciudad muy concurrido y animado, que no sólo reflejaba la cultura del ambiente, sino que también creaba una cultura propia. Esto mismo sucede con el ciberespacio, que es, por decirlo así, una nueva frontera que se abre al inicio de este nuevo milenio. Como en las nuevas fronteras de otros tiempos, ésta entraña también peligros y promesas, con el mismo sentido de aventura que caracterizó otros grandes períodos de cambio.

Precisamente a estos peligros me quiero referir, cuando un adulto deja enganchado un material dañino, pero de fácil acceso para los niños y niñas. Igual de grave sería si ésto se filtrase en los materiales educativos, pues se crearían anti-valores en los mismos cimientos de nuestra humanidad y no me refiero sólo a la sexualidad, también están esos contenidos que promueven la guerra, la discriminación y la cultura de la muerte.  

Como lo ha señalado Javier Echeverría, los valores que conforman actualmente el núcleo básico de la visión preponderante de la tecnología son los pragmáticos, técnicos, epistémicos, económicos e incluso militares, mientras que los valores éticos, sociales, políticos y ecológicos se sitúan todavía en la periferia de la actividad tecnocientífica, pues pertenecen a aquella visión desde la exterioridad de la racionalidad pragmático-tecnológica. (Jorge Linares 2008).

LOS VALORES Y LAS TIC: PRIVACIDAD


Quisiera comenzar este artículo preguntando ¿existe alguna actividad segura en Internet o nuestra información puede ser vulnerada y expuesta a un tercero?

A esta pregunta mostramos la respuesta de la carta a los derechos en internet  en su artículo 12, DUDH: Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Privacidad se puede dividir en los siguientes conceptos diferentes, pero relacionados (Privacy International,2006):
Privacidad de la información, que implica la creación de normas que rigen la recogida y tratamiento de los datos personales, como la información de crédito y registros médicos y de gobierno. También se conoce como "protección de datos", la privacidad física, que se refiere a la protección de los mismos físicas de las personas contra los procedimientos invasivos, tales como las pruebas genéticas, pruebas de drogas y las búsquedas de la cavidad; privacidad de las comunicaciones, que abarca la seguridad y privacidad de correo, teléfonos, formularios de correo electrónico y otros medios de comunicación, y la privacidad Territorial, que se refiere a la fijación de límites a la intromisión en los entornos domésticos y de otro tipo, tales como el lugar de trabajo o en el espacio público. Esto incluye búsquedas, vídeo vigilancia y los controles de identidad.

Todos tenemos claro que existe este derecho y desde este areópago quisiera interpelar a todos a ser más cuidadosos con sus datos y a no incurrir en la violación de este derecho fundamental de todo ser humano.

  

viernes, 8 de marzo de 2013

LOS VALORES Y LAS TIC: BRECHA DIGITAL



Me llama poderosamente la atención que la mayoría de mis estudiantes mencionan que estamos inmersos en una era digital afirmación que pocas personas ponen en duda, pero las estadísticas de la (ITU por sus siglas en inglés) muestran una gran distancia. 

En la actualidad más de 888 millones de personas en el mundo tienen acceso a internet desde sus hogares, cifra que si bien se ha incrementado con creces en la última década (para que tenga una idea, de 2000 a 2005, se ha multiplicado casi ocho veces), también muestra que sólo el 14% de la población del planeta está conectada.

CIBERNAUTAS EN EL MUNDO
América del Norte: 68%
Europa: 31%
Latinoamérica: 10,4%
Asia: 7,1%
Medio Oriente: 5,6%
África: 1,4%
FUENTE: Unión Internacional de las Telecomunicaciones (Cifras representan el total de la población)

Brecha digital, que se “refiere a la diferenciación producida entre aquellas personas, instituciones, sociedades o países, que pueden acceder a la red, y aquellas que no pueden hacerlo… Siendo en consecuencias estas personas marginadas de las posibilidades de comunicación, formación, impulso económico, etc, que la red permite. Y por tanto son excluidas y privados de las posibilidades de progreso económico, social y humano, que al menos teóricamente las nuevas tecnologías nos ofrecen.” (Cabero, 2004b, 24).

Debe haber un acceso equitativo y  equitativo significa un acceso físico asequible a Internet, y una  capacitación técnica básica para utilizar un ordenador, lo que incluye tanto su material como sus programas independientemente de toda cuestión de género, clase social, idioma, etnia, edad, o lugar en el que se habita. Salomé Berrocal Gonzalo, El individuo frente a las nuevas tecnologías. 

LOS VALORES Y LAS TIC, LIBERTAD DE EXPRESIÓN




De todos los derechos que los ciudadanos de cualquier país deben tener asegurados y protegidos en internet, el derecho a la libre expresión (Villate, Javier, 2001, Libertad de expresión en internet) esto no quiere decir que estemos por encima de nuestros valores y comencemos a expresar todo lo que nos llegue a la mente siendo nocivo para otros sino como está establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Quiero presentar algunos de los artículos referentes a la libertad de expresión contenidos en la declaración de los derechos humanos en el ciberespacio, basada en la declaración universal, creada por Robert  B. Gelman  12 de noviembre del 1997.

Artículo 1. Las ideas y expresiones de todos los seres humanos merecen la misma oportunidad de expresarse, considerado, y compartir con los demás, a discreción del emisor y el receptor, directa o indirectamente.

Artículo 6. Aunque todo el mundo tiene el mismo derecho a acceder a información o entrar a las comunidades en la red, la participación continua en las comunidades de que se establezca en las normas de conducta desarrollado y expresado dentro de esas comunidades. 

Artículo 14. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de expresión, este derecho incluye la libertad de cambiar esas creencias y la libertad, ya sea solo o en comunidad en línea, para manifiesto la creencia o religión en la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia. Nadie debe ser objeto de acoso o persecución por la expresión de sus puntos de vista. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

LOS VALORES Y LAS TIC: LA CUESTIÓN



Los docentes están utilizando las TIC en la  educación. “Aunque es un campo muy reciente, la formación de maestros en Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación, actualmente se trabaja también sobre las creencias y valores contextualizados de los maestros” (Joaquín Paredes Labra,Tendencias Pedagógicas 8,2003. 121). Ya que las TIC son un canal inagotable de información y cultura, no se requiere ahora un gran esfuerzo de imaginación para concebir la tierra como un globo interconectado en el que bullen las transmisiones electrónicas, un planeta que se intercomunica cobijado en el silencio del espacio. La cuestión ética consiste en saber si esto está contribuyendo al auténtico desarrollo humano (Pariente Fragoso, J. L.)

Es decir estamos frete a una educación multicultural debido a la  propia educación a distancia conocimiento que nos pone de frente a la disyuntiva de si estamos cada vez más aislados en medio de una globalización impulsada por la propia tecnología que nos conduce cada vez más a  tratar con datos que con la propia persona.  

No podemos negar la facilidad que nos brinda el internet, “pero en una cultura que se alimenta de lo efímero, puede existir fácilmente el riesgo de considerar que lo que importa son los datos, más que los valores. Internet ofrece amplios conocimientos, pero no enseña valores; y cuando se descuidan los valores, se degrada nuestra misma humanidad, y el hombre con facilidad pierde de vista su dignidad trascendente” (Juan Pablo II, 2002, inciso 4)