sábado, 9 de marzo de 2013

LOS VALORES Y LAS TIC: PRIVACIDAD


Quisiera comenzar este artículo preguntando ¿existe alguna actividad segura en Internet o nuestra información puede ser vulnerada y expuesta a un tercero?

A esta pregunta mostramos la respuesta de la carta a los derechos en internet  en su artículo 12, DUDH: Nadie será objeto de injerencias arbitrarias en su vida privada, su familia, su domicilio o su correspondencia, ni de ataques a su honra o a su reputación. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra tales injerencias o ataques.

Privacidad se puede dividir en los siguientes conceptos diferentes, pero relacionados (Privacy International,2006):
Privacidad de la información, que implica la creación de normas que rigen la recogida y tratamiento de los datos personales, como la información de crédito y registros médicos y de gobierno. También se conoce como "protección de datos", la privacidad física, que se refiere a la protección de los mismos físicas de las personas contra los procedimientos invasivos, tales como las pruebas genéticas, pruebas de drogas y las búsquedas de la cavidad; privacidad de las comunicaciones, que abarca la seguridad y privacidad de correo, teléfonos, formularios de correo electrónico y otros medios de comunicación, y la privacidad Territorial, que se refiere a la fijación de límites a la intromisión en los entornos domésticos y de otro tipo, tales como el lugar de trabajo o en el espacio público. Esto incluye búsquedas, vídeo vigilancia y los controles de identidad.

Todos tenemos claro que existe este derecho y desde este areópago quisiera interpelar a todos a ser más cuidadosos con sus datos y a no incurrir en la violación de este derecho fundamental de todo ser humano.

  

viernes, 8 de marzo de 2013

LAS TIC Y LOS VALORES EN LA EDUCACIÓN MULTICULTURAL



INTERCULTURALIDAD: significación positiva y trascendente asociada a la voluntad y capacidad de enriquecer los puntos de vista y conocimientos propios a partir de incorporar objetiva y críticamente, lo válido universal que pueda haber en la experiencia diversa de otros, dada su posible utilidad y legitimidad como producto cultural de trascendencia y utilidad para todos, así como a saber presentar los puntos de vista propios con suficiente objetividad y argumentos para que puedan ser de utilidad también en similar proporción a la experiencia del otro agente interactuante. Revista Iberoamericana de Educación (ISSN: 1681-5653)

Cuando se toca este tema nos llega a la mente tantos cursos en línea que podemos hacer no importando el lugar donde nos encontremos, gracias a la tecnología de la información y la comunicación, tanto conocimiento producido en lugares inimaginables que están a nuestra disposición con tan solo un clic, tantas cosas que podemos compartir como nos dice la asociación para el progreso de las comunicaciones:  “Internet ofrece una extraordinaria posibilidad de intercambio de información y conocimiento, así como nuevas formas de creación de contenidos, herramientas y aplicaciones. Los proveedores de herramientas, servicios y contenidos de internet no deben prohibir a las personas la utilización de internet para compartir el aprendizaje y la creación de contenidos. La protección de los intereses de los creadores debe hacerse de manera coherente con la participación abierta y libre en el flujo de conocimiento científico y cultural.

     Nos preocupan en especial los efectos en la cultura de lo que está sucediendo en la actualidad. Las nuevas tecnologías de la información e Internet, precisamente como instrumentos poderosos del proceso de globalización, transmiten y ayudan a inculcar un conjunto de valores culturales —modos de pensar sobre las relaciones sociales, la familia, la religión y la condición humana—, cuya novedad y fascinación pueden cuestionar y destruir las culturas tradicionalesPontifical Council for Social Communications (2002) 

LOS VALORES Y LAS TIC: BRECHA DIGITAL



Me llama poderosamente la atención que la mayoría de mis estudiantes mencionan que estamos inmersos en una era digital afirmación que pocas personas ponen en duda, pero las estadísticas de la (ITU por sus siglas en inglés) muestran una gran distancia. 

En la actualidad más de 888 millones de personas en el mundo tienen acceso a internet desde sus hogares, cifra que si bien se ha incrementado con creces en la última década (para que tenga una idea, de 2000 a 2005, se ha multiplicado casi ocho veces), también muestra que sólo el 14% de la población del planeta está conectada.

CIBERNAUTAS EN EL MUNDO
América del Norte: 68%
Europa: 31%
Latinoamérica: 10,4%
Asia: 7,1%
Medio Oriente: 5,6%
África: 1,4%
FUENTE: Unión Internacional de las Telecomunicaciones (Cifras representan el total de la población)

Brecha digital, que se “refiere a la diferenciación producida entre aquellas personas, instituciones, sociedades o países, que pueden acceder a la red, y aquellas que no pueden hacerlo… Siendo en consecuencias estas personas marginadas de las posibilidades de comunicación, formación, impulso económico, etc, que la red permite. Y por tanto son excluidas y privados de las posibilidades de progreso económico, social y humano, que al menos teóricamente las nuevas tecnologías nos ofrecen.” (Cabero, 2004b, 24).

Debe haber un acceso equitativo y  equitativo significa un acceso físico asequible a Internet, y una  capacitación técnica básica para utilizar un ordenador, lo que incluye tanto su material como sus programas independientemente de toda cuestión de género, clase social, idioma, etnia, edad, o lugar en el que se habita. Salomé Berrocal Gonzalo, El individuo frente a las nuevas tecnologías. 

LOS VALORES Y LAS TIC, LIBERTAD DE EXPRESIÓN




De todos los derechos que los ciudadanos de cualquier país deben tener asegurados y protegidos en internet, el derecho a la libre expresión (Villate, Javier, 2001, Libertad de expresión en internet) esto no quiere decir que estemos por encima de nuestros valores y comencemos a expresar todo lo que nos llegue a la mente siendo nocivo para otros sino como está establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Quiero presentar algunos de los artículos referentes a la libertad de expresión contenidos en la declaración de los derechos humanos en el ciberespacio, basada en la declaración universal, creada por Robert  B. Gelman  12 de noviembre del 1997.

Artículo 1. Las ideas y expresiones de todos los seres humanos merecen la misma oportunidad de expresarse, considerado, y compartir con los demás, a discreción del emisor y el receptor, directa o indirectamente.

Artículo 6. Aunque todo el mundo tiene el mismo derecho a acceder a información o entrar a las comunidades en la red, la participación continua en las comunidades de que se establezca en las normas de conducta desarrollado y expresado dentro de esas comunidades. 

Artículo 14. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de expresión, este derecho incluye la libertad de cambiar esas creencias y la libertad, ya sea solo o en comunidad en línea, para manifiesto la creencia o religión en la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia. Nadie debe ser objeto de acoso o persecución por la expresión de sus puntos de vista. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

LOS VALORES Y LAS TIC: LA CUESTIÓN



Los docentes están utilizando las TIC en la  educación. “Aunque es un campo muy reciente, la formación de maestros en Nuevas Tecnologías Aplicadas a la Educación, actualmente se trabaja también sobre las creencias y valores contextualizados de los maestros” (Joaquín Paredes Labra,Tendencias Pedagógicas 8,2003. 121). Ya que las TIC son un canal inagotable de información y cultura, no se requiere ahora un gran esfuerzo de imaginación para concebir la tierra como un globo interconectado en el que bullen las transmisiones electrónicas, un planeta que se intercomunica cobijado en el silencio del espacio. La cuestión ética consiste en saber si esto está contribuyendo al auténtico desarrollo humano (Pariente Fragoso, J. L.)

Es decir estamos frete a una educación multicultural debido a la  propia educación a distancia conocimiento que nos pone de frente a la disyuntiva de si estamos cada vez más aislados en medio de una globalización impulsada por la propia tecnología que nos conduce cada vez más a  tratar con datos que con la propia persona.  

No podemos negar la facilidad que nos brinda el internet, “pero en una cultura que se alimenta de lo efímero, puede existir fácilmente el riesgo de considerar que lo que importa son los datos, más que los valores. Internet ofrece amplios conocimientos, pero no enseña valores; y cuando se descuidan los valores, se degrada nuestra misma humanidad, y el hombre con facilidad pierde de vista su dignidad trascendente” (Juan Pablo II, 2002, inciso 4)

domingo, 3 de marzo de 2013

LOS VALORES Y LAS TIC EN LA EDUCACIÓN DEL SIGLO XXI



Con la llegada de este siglo y el exponencial desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC)  nos invade la cuestión ¿Son los valores aplicables en este  mundotecnológico

Considero que los valores deben ser aprendidos en todos los campos ya que son éstos los que nos dirigen y regulan no importando la época ni los avances que haya logrado la humanidad. Eliana López, coordinadora del programa de educación en valores de la municipalidad de chillán, Chile, nos dice "aprender un valor significa que se es capaz de regular el propio comportamiento de acuerdo con el principio normativo que el valor estipula; aprender una norma significa que se es capaz de comportarse de acuerdo con la misma; aprender una actitud (acción) significa mostrar una tendencia consistente y persistente a comportarse de una determinada manera ante diferentes clases de situaciones, objetos, sucesos o personas..." 

Sin duda los nuevos medios de comunicación como menciona el Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, son poderosos instrumentos para la educación y el enriquecimiento cultural, para la actividad comercial y la participación política, para el diálogo y la comprensión intercultural, pero también puede tener una finalidad perversa de dominación.  Por consiguiente la ética debe ir de la mano con la tecnología de forma tal que el hombre se desarrolle proponiendo nuevas y mejores formas para comunicarnos y manejar la información.






martes, 29 de noviembre de 2011

LA DIGNIDAD HUMANA


LA DIGNIDAD HUMANA

En este artículo, he querido dar un matiz diferente a la palabra propiamente dicha “dignidad”. Es decir, trataré de que no se quede en un significado que podría sonar un tanto abstracto y quizás, puramente vacio; sino del hombre como imagen y semejanza de Dios, dotado de una dignidad sin igual y llamado al sumo bien que es en definitiva el objetivo primero de la moral.

El hombre, creado con una dignidad sin igual.

El ser humano está en una búsqueda continua de sentido y la razón última de esto es, precisamente, que éste posee una dignidad sin igual que le hace superior al resto de lo creado. “Crece la conciencia de la excelsa dignidad de la persona humana, de su superioridad sobre las cosas y de sus derechos y deberes universales e inviolables”

El hombre, siempre busca más, vive en una permanente inquietud. Parece que sus múltiples conquistas y realizaciones no logran alcanzar lo que “es”. Se diría que es un ser intradistante, porque dista de sí mismo y de los objetivos que se traza. El hombre tiene la extraña virtud de medirse por un rasero superior a sí mismo. Parecen acertadas estas palabras del marxista crítico E. Bloch: “somos seres en fermentación… estamos incompletos como ningún otro ser vivo…” ¿Algo nos arrastra y nos impulsa, es que existe algo diferente en nosotros los seres humanos? En los animales, las necesidades fisiológicas cesan tan pronto han sido satisfecha. “No permanece como en el hombre demandando más, dando rodeos para calmarse con formulas distintas, con un nuevo adonde y para qué”.

Por otra parte el ser humano se siente superior a los animales y vegetales que le rodean, pero ¿es esta comparación, de la cual sabemos que es abismal, la que hace grande al hombre? ”El ser humano debe buscar un ser superior al cual haga referencia y ante el cual sea inferior, pero que le dé razón de esa dignidad de la que es común pues de Él la participa porque sin esta escala de comparación haría del hombre un ser inferior. 

¿Qué es, en suma, lo que hace a uno grande, la necesidad de compararse con lo de abajo o la posibilidad de compararse con lo de arriba? Resulta sugerente leer en esta perspectiva el texto de 2Co 10, 12  “¡que estúpidos! Se miden con su propia medida y luego se comparan consigo mismos”.

La raíz de la superioridad del ser humano, que le hace al mismo tiempo vivir insatisfecho precisamente porque no acaba nunca de igualarse con su medida, está en que ha sido creado a imagen y semejanza de Dios. Esta es también la razón ultima de su dignidad y lo que hace de él, en  este mundo, un ser igual.

 “Dijo Dios: hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todos los reptiles que rapten por la tierra. Creó, pues, Dios al ser humano a una imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó.” (Gen 1, 26-27).

“El día en que Dios creó a Adán, le hizo a imagen de Dios. Los creó varón y hembra, los bendijo, y los llamó hombre en el día de su creación” (Gen 5, 1-2).

Por el hombre no se comprende plenamente solo  en referencia a Dios. Más que del polvo, el hombre procede de Dios (Cfr. Gen) para volver a Dios y no al polvo. No puede darse, pues, ninguna respuesta cabal sobre el hombre que no tenga en cuenta su relación con Dios.

“En consecuencia, la idea que nos hagamos de Dios condicionara nuestra concepción del hombre. Así, en la carta a los Romanos 1, 23-25.28 se une la falsa idea de Dios con una falsa y desordenada idea de lo que es ser hombre”

Esto se debe a que “perdiendo el sentido de Dios, se tiende a perder también el sentido del hombre, de su dignidad y de su vida”.

La excelsa dignidad del ser humano proviene de su relación con Dios: “al hombre se le ha dado una altísima dignidad, que tiene sus raíces en el vínculo íntimo que lo une a su Creador: en el hombre se refleja la realidad misma de Dios”. Al hacerlo a su imagen, “Dios comparte algo de sí mismo con la criatura”.  El libro del eclesiástico reconoce que Dios al crear a los hombres “de una fuerza como la suya los revistió, a su imagen los hizo” (Cfr. Eclo 17,3). Esta fuerza no se refiere únicamente al dominio del hombre sobre el mundo, sobre las bestias de la tierra y a su supremacía sobre las cosas (Eclo. 17, 4; Gen. 1, 28). Se manifiesta sobre todo en las facultades espirituales más características del hombre, como la razón, el discernimiento del bien y del mal, la voluntad libre: “les formó un corazón para pensar. De saber e inteligencia los llenó, les enseñó el bien y el mal” (Eclo 17, 6-7). 

 “De todas las criaturas visibles solo el hombre es capaz de conocer y amar a su creador” (GS 12,3) es decir que el hombre ocupa un lugar sin igual en la creación porque “es la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma” (GS 24, 3) “sólo él está llamado a participar, por el conocimiento y el amor, en la vida de Dios. Para esta vida ha sido creado y esta es la razón fundamental de su dignidad” (CIC. 356).

A la luz del nuevo testamento, la grandeza y dignidad del hombre alcanza una cumbre no superable, sin comparación posible con ninguna otra concepción del hombre, sea filosófica o religiosa. Por una parte, la Encarnación manifiesta la grandeza del hombre. Pues “el hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre”.

De allí la exclamación de San León Magno: ¡Reconoce Cristiano, tu dignidad! Puesto que has sido hecho participe de la naturaleza divina! Por una parte el hombre tiene tal dignidad que Dios mismo puede hacerse hombre. Por otra parte, esto significa que en el hombre hay una capacidad para lo divino. “Tanto la posibilidad de que Dios pueda hacerse hombre, como la capacidad de lo divino en el hombre, es la más profundo consecuencia de que el hombre haya sido creado a imagen de Dios”.